Vicky chu y el mostro recorrían
Apacibles por las calles de Xalapa,
Mientras de la clase de impuestos huían,
Sus compañeros todos se aburrían
Y Sergio Pérez clases daba,
En el salon se bostezaba,
Las caras de sueño relucían
Y el aburrimiento los mataba
En tanto el tierra Luna se ataviaba
De lentejuela y pañuelos piratas,
Ya que Susan había invitado
A la bucanera, a su amiga… la calaca
Amiga muerta y flaca de esas que gustan del bailoteo,
Y Vigilaba desde un cuadro,
Con olor a flor de muerto
A que algún pasado de vivo la invitara al ajetreo
Por la tarde, casi de noche ya era
Cuando vicky chu y el mostro se fumaban
Un cigarrin pa´ matar la flojera.
De pronto la galería divisaron,
Y al oler el pan de muerto su paso lento apuraron,
Arribaron pues al recinto
donde tomaba Susan su café,
y platicaba a su vez
sus encuentros espectrales,
encuentros de Catrina y de misterio
que a todos los nervios sacudieron,
y pa´ escuchar la historia bien,
para no perder detalles
pararon bien la oreja todos los comensales
Con las historias de Susan se enojaba
la amiga que a ella visitaba,
y escuchando tantos disparates
salió del marco en que pintada,
en óleo y acuarela la huesuda,
pa´ sacar a todos de la duda
y se vino a este mundo “La finada”
Al punto replico:
“¡ no es cierto, yo a Susan nunca espante!”
Ella era quien me perseguía,
Para usar mis viejos huesos
Como instrumentos musicales,
Mis pobres huesos tanto dolían
Que tuve que ir a varios temascales.
Si parecía una chiquilla
Con juguete nuevo embelesada,
¡ay! mis pobrecitas costillas
De un lado a otro zangoloteaba
¡Ya catrina no seas chillona!
-enérgica Susan le advertía-, si bien que te gustaba,
Si a carcajadas te reías
cuando tus costillas de marimba usaba,
No digas que no por Dios catrina
Si recuerdo bien los días,
Que de guateque en guateque
en los fandangos te perdías…
Entre pláticas de muertos
Y con cafecito los invitados,
Vicky chu y el mostro discutían…
Nada raro en aquellos días,
Se miraban de soslayo,
con ganas de ahorcarse parecían,
y si la muerte no los detenía
muy mal hubieran terminado
Pa´ calmar las exaltaciones,
pasiones desbocadas del reclamo,
La catrina sentenciaba
con su dedo flaco señalando:
“ se me calman par de cabrones
que ya me están hartando!
No ven que viene mi cumpleaños y
Eso hay que celebrarlo?”
“o le bajan al desmadre
O derechito me los traigo,
jaloneando sus orejas,
pa´que vean que ya de muertos
si tendrán bastantes quejas!”
“ pa´ empezar que no tendrán carnita,
Ahí donde antes hubo,
Y ya los vi condenadotes
Que de eso ustedes si aprovechan ;)
¡A darle vuelo a la hilacha!
A bailarle al mostro en el tubo!
…Y tú! El novio peludo,
¡Cuidadito y te oigo quejas!”
“Ha darle vuelo a la hilacha”
Aprovechaos ustedes los vivos,
Ese Fue el consejo dicho
Antes que tomara su barca,
A su despedida la bucanera,
antes de que se nos fuera
nuestra buena amiga la flaca.