Que difícil es dejar de pensar cosas malas. A veces pareciera que no tenemos otra opcion mas que llenarnos de dudas y temores. Nosotros mismos nos ponemos una oscura lente por propia voluntad con un instinto casi masoquista que nos obliga a victimizarnos en una nube de ideas retorcidas y horribles en nuestra cabeza.
¿Será solo un juego arriesgado que nos divierte a medias y que no es si no el resultado de momentos de ociosidad? ¿Será un modo de prepararnos para inminentes derrotas que se aproximan? Después de todo la naturaleza es sabia, tal vez es resultado imediato de nuestras inseguridades, de pesos muertos que cargamos de mucho tiempo atrás.
¿Cómo carajo nos sacudimos los miedos?
¿Cuándo carajo aprenderemos a vivir lejos de nuestros propios fantasmas?
a veces el miedo es bueno, nos puede poner a la defensa o aterrizar los pies en la tierra.
ResponderEliminart kero amorcito!!!